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Visión Juvenil


Me quede calvo por el evangelio
Para explicarlo, hice algo un poco loco: agarré una máquina y me corté el pelo frente a todos. Me hice un corte tan feo que nadie pudo ignorarlo. Pero justo ahí estaba el punto: así de notorio debe ser nuestro amor por Cristo, tan evidente que todos puedan verlo sin que tengamos que decir una palabra.
Que nuestra fe sea tan visible como ese “mal corte de pelo”, algo que cualquiera nota al instante. Porque cuando realmente vivimos el Evangelio, no hay manera de esconderlo.
Zeus Villalobos
12 oct
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